Si Roseanne tiene alguna posibilidad en los Emmy es porque los votantes de la academia de la televisión están dispuestos a pasar por alto el tuit racista de Roseanne Barr.

Barr, la serie y el elenco buscan estar entre los nominados al Emmy que anunciarán sus candidaturas hoy por la mañana. Fueron inscritos para su consideración antes de que el programa fuera cancelado y nadie, incluida su controversial estrella, pidió ser retirado.

La comediante pudo haberse “agachado y escondido” debido a su insulto en internet contra la exasesora de Obama Valerie Jarrett, el cual llevó a que ABC cancelara la serie a pesar de sus altos niveles de rating, dijo Tom O’Neil, autor de The Emmys.

Barr y otras personas que trabajaban en la serie esperan que la atención se enfoque en lo que lograron y no en la controversia, dijo O’Neil, editor del sitio especializado en predicción de premios Gold Derby.

La nueva versión de Roseanne le agregó un giro político a la mezcla: el apoyo de Barr al presidente Donald Trump fue imitado por su personaje, Roseanne Conner, quien solía pelear con su hermana liberal.

A los espectadores les gustó ese enfoque y convirtieron la serie en la más vista de la temporada pasada, con un promedio de 18.7 millones de espectadores cada martes.

Los guionistas, directores y miembros del elenco, que incluyen a Laurie Metcalf, John Goodman y Sara Gilbert, tienen motivos para buscar la atención del Emmy más allá del ego: es una oportunidad para hacer brillar a The Conners, la serie derivada del elenco sin Barr, que se transmitirá la próxima temporada por ABC.

La ceremonia de los Emmy se transmitirá el 17 de septiembre por NBC.