Una calle del corregimiento de Calidonia, en el distrito de Panamá, ganó notoriedad en los últimos 12 años, gracias al esfuerzo de un grupo de panameños.

Es la calle U, popularmente conocida como la calle del mimbre, por el trabajo artesanal que realiza un grupo de hombres, algunos con más de 20 años de experiencia, reconstruyendo muebles de este material que perdieron su vistosidad.

Se trata de una labor ardua para la cual se requiere paciencia y el conocimiento de unas 38 especies naturales de este material, a fin de trabajar nacional o internacionalmente.

En otras palabras, estos hombres son verdaderos maestros en este arte, y sus aprendices son capaces de restaurar un mueble de mimbre o rattan procedentes de cualquier país de la región.

Los conocimientos adquiridos a través de los años no se los guardan estos artesanos; por el contrario, lo comparten con jóvenes que se acercan a aprender de los expertos en estas tareas.

Su habilidad los hace capaces de reemplazar el material plástico con el que regularmente están confeccionados los muebles que vienen del extranjero, con especies nativas que cumplen el mismo efecto de vistosidad y seguridad.

Desde muy temprano, se les puede observar dando forma en sus pequeños talleres a los esqueletos de muebles que, con el pasar de las horas, se convertirán en verdaderas obras de arte para adornar espacios de casas particulares y hasta hoteles.