En el centro de Colombia se esconde un tesoro: la zona del Quindío, donde el Eje Cafetero mantiene viva la tradición del café.

Rica en costumbres, paisajes y eventos, Armenia ofrece al turista un viaje en el tiempo: haciendas y casas señoriales permiten que el turista tenga una experiencia de primera mano en lo que significa amanecer con el aroma del tesoro negro.

En el departamento de Armenia, todo gira en torno a la producción del café y sus beneficios. De esta manera, los colombianos han sabido aprovechar el cultivo, y en su honor han construido el Parque del Café.

Los visitantes pueden recorrer los senderos y observar las distintas plantas de café que existen, subirse a uno de sus busitos o utilizar el teleférico para ver todo el parque desde las alturas. Hay un sinfín de actividades.

Algo que llama mucho la atención cuando uno visita la zona del Quindío son los colores que utilizan para decorar sus casas. Aquellos tonos vivos de amarillo, morado y rosado contrastan con el verdor de las montañas y le suben el ánimo enseguida.

Ya sea una escapada de fin de semana en pareja, con amigos o en plan familiar, Armenia es una de las ciudades que no pueden faltar en la lista de destinos.

Pero eso sí, prepare bien su maleta. En Armenia, las temperaturas del día son igual de calurosas que en Panamá, pero en las noches una suave brisa amodorra a cualquiera. Nada que una taza de café colombiano no pueda arreglar. No deje pasar el año sin visitar el Eje Cafetero colombiano donde los caficultores nos muestran su pasado con orgullo y café del bueno.