TEMBLOR. Un sismo con epicentro cerca de las zonas productoras de energía de Oklahoma sacudió ayer el centro de Estados Unidos (EU), percibiéndose en una zona amplia, desde Arizona hasta Nebraska y el norte de Texas. El sismo causó alarma pero no daños graves ni heridos. Pero el movimiento tectónico puede renovar los llamados a la práctica de trasladar las aguas residuales que causa la producción de hidrocarburos a las profundidades del subsuelo. El Servicio Geológico de Estados Unidos reportó que el temblor tuvo una magnitud de 5.6.