El gobierno nicaragüense de Daniel Ortega acusó a la oposición, con la que dialoga para buscar una solución a la crisis, de ejercer un “terrorismo golpista” y de no tener la capacidad para promover un entendimiento.
El gobierno espera que “vuelva la cordura y cese de una vez por todas, la infeliz locura de una contraparte que solo sabe de terrorismo golpista y que no tiene la estatura o la calidad necesarias para propiciar entendimiento”, dijo la delegación del gobierno en un comunicado, en alusión a la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.
El reclamo se produce en momentos en que el gobierno intensifica la presión sobre el bloque opositor para que solicite el fin de las sanciones internacionales aplicadas sobre Nicaragua y allegados a Ortega en respuesta a la represión de las manifestaciones antigubernamentales y la negativa a avanzar en la democratización del país.
El gobierno y la oposición intentan reanudar el diálogo que iniciaron el 27 de febrero y que concluyó el 3 de abril con acuerdos parciales.
En ese entonces, el Ejecutivo se comprometió a liberar a todos los detenidos en el marco de las protestas antigubernamentales.

