El presidente catalán, Carles Puigdemont, mantenía ayer a sus amigos y sus rivales haciéndose preguntas sobre si tiene la intención de declarar la independencia de forma unilateral, mientras el Gobierno español se prepara para imponer su mandato directo y evitar la secesión de la región.
Puigdemont desechó una invitación de Madrid para explicar su postura hoy ante el Senado, una señal de las rígidas posiciones que reinan.
Aunque el Gobierno español rechaza los pedidos de diálogo de Puigdemont, afirmando que primero debe retirar la ambigua declaración de independencia, le invitó a hablar ante el Senado, algo que rechazó—según un portavoz—, con el argumento de que Madrid ya había anunciado sus planes de imponer el control directo sobre la región autónoma.
Puigdemont también guardó silencio sobre la posibilidad de convocar elecciones regionales, una decisión que podría hacer que Madrid aplace su plan para tomar el control de las instituciones y la Policía.
Sesiones
Los próximos días podrían ser cruciales en el pulso que ha seguido al referendo independentista celebrado el 1 de octubre, que fue declarado ilegal por Madrid y que, según el gobierno catalán, legitima sus reclamos de convertirse en un Estado. Aunque no está claro cómo tomará el gobierno central el control en términos prácticos, ni cómo reaccionarán los funcionarios públicos y la Policía catalana, defensores de la independencia amenazaron con una campaña de desobediencia civil.
Mientras tanto, los medios de comunicación públicos catalanes, en una rueda de prensa conjunta en la sede de TV3, expresaron que “la amenaza de intervención de los medios públicos catalanes supone un ataque directo a la ciudadanía y vulnera su derecho a recibir una información veraz, objetiva, plural y equilibrada”.
El comunicado conjunto de la televisión, la radio y la agencia de comunicación catalanas añade que “es una prueba de la voluntad de involución” del gobierno central. “La respuesta de los trabajadores es seguir trabajando. La respuesta de los directivos, si somos destituidos, ya lo veremos”, explicó el director de la televisión catalana, Vicent Sanchis.

