En el centro de la ciudad de Panamá todavía existen personas que viven sin servicios básicos de ningún tipo. Uno de estos lugares es la comunidad El Amanecer, levantada en el populoso corregimiento de Curundú con retazos de madera, cartón y zinc. Exactamente al lado de estas improvisadas habitaciones, el pasado gobierno construyó el proyecto Renovación Urbana de Curundú, a un costo de 107.1 millones de dólares. La idea era acabar con los problemas de insalubridad. Sin embargo, todavía hay, por lo menos, 750 personas, entre niños y adultos, que viven en precarias condiciones.

En el corregimiento de Curundú, unas 750 personas, entre adultos y niños, no pierden la ilusión de tener un hermoso amanecer, igual que cuando a sus vecinos les entregaron los apartamentos del proyecto Renovación Urbana de Curundú.

Este grupo de panameños habita en una comunidad llamada El Amanecer, la cual ha sido construida con retazos de madera, cartón y zinc, justo al lado donde se levantan las torres de apartamentos que habitan sus conocidos.

Y aunque hacen gestiones con las autoridades del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), no encuentran respuestas a sus demandas.

Pedro Núñez Montezuma, vocero de los moradores de esta comunidad, explica que se han reunido con funcionarios del Miviot para encontrar una forma de ayudarlos.

Núñez Montezuma señala que le causa “tristeza” ver que no cuentan con servicios básicos, como agua, energía eléctrica o alcantarillado sanitario, pese a que allí habitan muchos niños.

En el Miviot no contestaron si tienen algún proyecto para este sector de Curundú.