Los cerca de 30 artesanos que trabajan en improvisados ranchos a la espera de la construcción del mercado de artesanías de Farallón, una promesa del actual gobierno, no dan descanso a su creatividad en cuanto a la elaboración de piezas de bisutería que son muy solicitadas por los extranjeros.

La mayoría de los artesanos ha logrado hacerse de una cartera de clientes entre los turistas que con frecuencia visitan los hoteles de playa, y hay quienes incluso han sido recomendados por otros turistas.

“Estos improvisados ranchos sirven como centro de venta pero también como talleres”, indicó el presidente del gremio de artesanos, Luis Trujillo.

Actualmente no hay quejas por las ventas. Siempre llegan nacionales y extranjeros interesados en adquirir una pieza, que les repare alguna o que les modifique la que compraron en un viaje anterior, afirmó.

Trujillo indicó que en febrero pasado la Autoridad de Turismo de Panamá se comprometió a apoyar a los artesanos mediante solicitudes de créditos que les permitieran mejorar sus empresas.

Igualmente, les ofrecieron jornadas de capacitación para ser emprendedores, así como en el fortalecimiento empresarial, todo con miras al crecimiento de sus negocios. En estos momentos se adelanta un programa de ayuda a 10 artesanos emprendedores para que mejoren sus negocios, capacitación que corre por parte del programa “Sabor nacional” en alianza con la Fundación para el Desarrollo Social (Fundes).

La proyección es que dentro del área que actualmente ocupan los artesanos se construirá el mercado artesanal, el cual tendrá una extensión aproximada de mil 847 metros cuadrados.

El recinto contará con baños, estacionamientos, talleres, restaurante, centro de información turística y una plazoleta para realizar actividades culturales.

Para Trujillo todos estos aportes son importantes, pues permiten que el artesano nacional pueda exponer sus trabajos en un sitio adecuado.