El desarrollo turístico del Pacífico panameño ha sumado a la oferta que ofrece una nueva variante: el turismo religioso.

Para ello tiene como punta de lanza el distrito de Antón, en donde 56 capillas ubicadas en diferentes poblados representan una tradición religiosa folclórica que llama la atención de los extranjeros que visitan esta región del país.

En Antón, el centro del turismo religioso se ubica en la catedral San Juan Bautista, hogar del milagroso Cristo de Esquipulas, cuya imagen es venerada por propios y extraños.

Aunque en el resto del año las visitas son considerables, es el 15 de enero cuando estas se incrementan. Tan solo el año pasado llegaron a esta comunidad para venerar al santo unas 50 mil personas.

Aunque el turismo religioso apenas empieza, ya los antoneros dieron el paso inicial, afirmó Eduardo Bernal, miembro de la curia de esta población.

Según Bernal, el plan a desarrollar para incrementar esta variante turística tiene el apoyo de la oficina regional de la Autoridad de Turismo de Panamá.