PANAMÁ OESTE. Al grito de “trabajo sí, golpes no”, el gremio de enfermeras que labora en el hospital regional Nicolás A. Solano, de La Chorrera, reclamó una mayor seguridad a lo interno de este nosocomio.

La petición de los “ángeles blancos” surge después de que una enfermera del cuarto de urgencia fuera atacada por un hombre disgustado, quien reclamaba celeridad en la atención médica para un familiar.

La situación es más delicada durante los fines de semana cuando aumenta el número de casos, precisó Jorge Quintero, jefe de enfermería de este hospital.