La región de Azuero cuenta con sitios de interés de gran potencial turístico que emergen de la tierra o de sus aguas, pero que por décadas han pasado inadvertidos para turistas y científicos.

Se trata de Las Angosturas de La Llana, del flujo artesiano, la ultrafiltración en El Carate, los pozos termales en Aguas Calientes y La Poza Verde, entre otros.

Situado en el río Quema, cerca a la comunidad de La Llana, Las Angosturas son un cañón con una longitud de 900 metros de largo, donde a ambos lados se levantan paredes de piedra de 25 metros de alto.

En la zanja por donde corre el citado cauce se encuentran profundas cuevas con imágenes arqueológicas talladas por las tribus aborígenes que habitaron la zona hace miles de años.

Al respecto, el geólogo Luis Pérez indica que a este fenómeno se le llama karstificación, un proceso químico de disolución de las rocas calizas, en que interviene el ácido carbónico de la atmósfera que actúa diluyendo las calizas y formando estalactitas y estalagmitas.

Otro punto con cualidades turísticas es el flujo artesiano a orilla de la vía hacia La Pintada, en el corregimiento de El Cortezo, distrito de Tonosí, donde diariamente se observa un remolino en medio de la corriente de un charco.

Según Pérez, se trata de un conducto por donde esa agua circula que se llama flujo artesiano, que ocurre porque el área de recarga está mucho más elevada que la de descarga. Ello hace que se incremente el gradiente hidráulico.