El 8 de noviembre de 2009, a raíz de las crecidas de los ríos Tríbique y San Pablo, que surcan el distrito de Soná, y que dejaron 430 personas afectadas, el presidente, Ricardo Martinelli, prometió reubicarlas en sitios más seguros para que no volvieran a experimentar el trago amargo de perderlo todo.
Para ello, Martinelli, quien apareció en escena el día de las inundaciones en los sectores de El Lago, Barrio Chino, La Feria, Omar Torrijos y 8 de Noviembre, instruyó a Carlos Duboy, ministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), para que procediera a la compra de un terreno y a la construcción de nuevas viviendas para estos coterráneos.
Sin embargo, ha transcurrido un año y cinco meses de estas promesas y pese a que estas familias han sufrido otras dos inundaciones, las promesas de Gobierno no se han cumplido, lo que ha generado la decepción de los residentes y su intención de asumir medidas de protesta en las calles para exigir su reubicación.
“Durante todo este tiempo nos han tenido engañados y la reubicación no se ha dado”, sentenció Ana Guerrero, vocera de los residentes de la barriada El Lago.
Según la fuente, el responsable del incumplimiento en la reubicación es el Miviot, puesto que ha dilatado la compra de los terrenos para la construcción de las viviendas de las familias afectadas por las inundaciones.
La dirigente dijo que si en esta semana no se presentan a estas barriadas los funcionarios del Miviot con una respuesta, iniciarán medidas de cierre de calles.
Roldán Pineda, director regional del Miviot en Veraguas, reconoció el retraso en el proceso de reubicación de estas familias, lo que atribuyó a “trámites burocráticos” que han afectado la compra de los terrenos de propiedad del señor Roberto Richard.
El Miviot, dijo, planea construir allí 105 viviendas.

