Los trabajadores de la otrora próspera actividad bananera en la región de Barú jamás se hubieran imaginado que llegaría un momento en que la fruta dejara de cultivarse, para dar paso a la producción de plátano.

Ese parece ser el destino de estas tierras, pues hasta el momento ninguna empresa local o extranjera se ha interesado en seguir con la actividad bananera, alegando que la figura del sindicalismo es nefasta para las operaciones.

La producción de banano en 3 mil hectáreas de terrenos estatales ubicadas en el distrito de Barú, en la provincia de Chiriquí, se remonta a más de 50 años.

“Con el banano ya no hay esperanzas para Barú porque no hay empresas interesadas y ahora vamos a tratar de conseguir dos empresas que quieren sembrar plátano”, aseguró el ministro de Desarrollo Agropecuario, Emilio Kiswetter.

Agregó que si no existen ofertantes entonces se buscará la manera de dedicar esas tierras a la siembra de caña para la producción de etanol para exportación.

Esto, añadió el funcionario, es considerado como un proyecto macro, toda vez que conlleva la instalación de una planta procesadora y arreglar el muelle para exportar el producto directamente de Barú.

De no concretarse este proyecto, Kiswetter dijo que entonces la última alternativa sería la palma de aceite, donde existen más empresas interesadas.

Para el dirigente de los obreros de la cooperativa Coosemupar, Elías González, lo que desean es que el Gobierno les consiga una entrada económica para los más de 2 mil obreros que quedaron cesantes con el cierre de la operación bananera.

González lamenta que no trabajarán más en la actividad bananera, fruta de la cual ya conocían su manejo desde hace muchos años.

“Nosotros esperamos que el Gobierno pueda encontrar una empresa que produzca mano de obra, pero que se haga algo de inmediato para poder seguir trabajando y no seguir cesantes”, acotó el dirigente.

Por su parte, Kiswetter manifestó que es muy preocupante la situación social y económica que se vive en Barú, pero que el problema se produjo cuando algunas compañías extranjeras interesadas en seguir con la actividad bananera decidieron retirar las propuestas realizadas por el “miedo y el temor que sigue existiendo debido a la presencia del sindicato”.