Cansados de promesas y de esperar que se cumpla su traslado a nuevas viviendas, unas 30 familias ocupantes de los multifamiliares de Arco Iris, en el corregimiento de Cristóbal, protestaron ayer en demanda de que les sean entregadas las casas.
Los quejosos cerraron por media hora la vía, lo que afectó el flujo vehicular.
Jorge Gómez, vocero de las familias, externó su preocupación de que ven muy lenta la construcción de las 165 viviendas entre Puerto Escondido y Fuerte Espinar, Cristóbal, mientras que los multifamiliares reflejan rajaduras en las paredes y filtraciones en el techo.
Al lugar llegó el gerente de la Zona Libre de Colón, Leopoldo Benedetti, quien en ausencia del gobernador, Pedro Ríos, se comprometió con los afectados a dialogar con Giacomo Tamburrelli, director del Programa de Ayuda Nacional, para conocer el avance de la empresa en el proyecto y darles una respuesta a su inquietud.
