Aunque la infraestructura de la nueva cárcel pública de Changuinola cambió radicalmente, los detenidos afirman que las condiciones en las que se encuentran son las mismas.
En su mayoría los 273 privados de libertad señalan que no cuentan con asistencia médica, por lo que hacen un llamado al Ministerio de Salud para que continúe con la atención que se les daba cuando se encontraban en la vieja cárcel ubicada en la sede de la Policía Nacional en Changuinola.
En una carta enviada a este medio, sostienen que actualmente en el penal hay cinco detenidos que padecen de enfermedades terminales como sida y cáncer, y se encuentran junto a los otros internos.
Igualmente, aducen que los programas de estudios primarios, secundarios y algunos cursos dictados por el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (Inadeh) no resultan suficientes para la resocialización, debido a la elevada población carcelaria.
Consultada al respecto, la ministra de Gobierno, Roxana Méndez, dijo que ya han organizado con el Inadeh una programación de cursos para implementar en este centro penitenciario, “porque es importante que las personas privadas de libertad cuenten con una cantidad de oferta de capacitación, de educación y de trabajos comunitarios”.
Méndez agregó que igualmente se está trabajando en la evaluación de los requerimientos para que estas personas puedan salir a hacer trabajos comunitarios extramuros y así contribuir de una forma a retribuir a la sociedad el daño que han causado.
Aseguró que la atención de salud se está brindando gracias a un acuerdo que existe entre el Ministerio de Salud y el Ministerio de Gobierno.

