La muerte de ocho obreros en diversas circunstancias en el proyecto hidroeléctrico Bajo Mina-Baytum, que se construye en Caisán, Renacimiento, debe ser investigada por las autoridades del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel).

La petición la hace la dirigencia del Sindicato de Trabajadores de la Construcción (Suntracs), que considera que las autoridades laborales de Chiriquí actúan con indiferencia.

El representante del Suntracs en Chiriquí, Jaime Caballero, explicó que la muerte de los trabajadores ya no es una casualidad, porque los distintos accidentes ocurridos a lo largo de la construcción de esta hidroeléctrica pudieron evitarse si se hubieran adoptado las respectivas medidas de seguridad.

Denuncia que este proyecto, propiedad del magnate mexicano Carlos Slim, se ha erigido en un cementerio de obreros chiricanos.

Tan solo anteayer, dijo, murió el joven César Javier Núñez De Gracia, de 23 años, al desprenderse una roca y caerle encima, en el sitio llamado Frente Paredón. “Pese a su muerte, el Ministerio de Trabajo no paralizó las obras, como debió ser, para realizar la investigación de rigor, conocer la condición del talud y el porqué hubo desprendimientos de rocas”, cuestionó.

Según Caballero, uno murió electrocutado, otro por accidente de tránsito, uno por asfixia, dos sepultados y dos aplastados por roca y equipo pesado.

Pero la denuncia del dirigente sindical va más allá. Sostiene que existe una complicidad entre el anterior gobierno y el actual, además de funcionarios del Mitradel, Caja de Seguro Social, incluso de la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos en cuanto a la manipulación de explosivos, así como de la Autoridad Nacional del Ambiente, que permite otras anomalías.

El director regional del Mitradel, René Espinoza, admitió que la empresa Cilsa Panamá, a cargo de la obra, ha tenido inconvenientes, pero que el Mitradel ha realizado investigaciones de todo lo que ocurre en este proyecto y ha podido constatar “que los accidentes ocurridos han sido fortuitos”.

Espinoza aclaró que con la muerte más reciente del joven Núñez, se iniciará una investigación desde hoy. Admitió la falta de un oficial de seguridad en las obras, pero lo justificó aduciendo que no existe suficiente personal idóneo, pero que poco a poco ello será solucionado.

Se intentó obtener una reacción de los ejecutivos de Cilsa Panamá, pero no respondieron los teléfonos.

A comienzos de febrero de este año, el Mitradel ordenó la suspensión de las obras del túnel ventana 2, en El Portón, debido a que su pared superior no estaba reforzada, cuando debería estarlo.