Pescadores artesanales del puerto de Boca de Parita, en el corregimiento de Monagrillo, retomaron ayer sus artes de pesca luego de que la alerta de tsunami del viernes pasado les obligara a suspender sus faenas.

Acogiendo las advertencias de los estamentos de seguridad, unas 22 embarcaciones artesanales regresaron el viernes al puerto de Boca de Parita, cuando sus labores de pesca apenas se iniciaban.

“Recibí una llamada de mi hermano... Que debíamos regresarnos cuando apenas estábamos llegando al puerto de Mensabé en Las Tablas”, relató el pescador Jack Degracia, con más de 11 años en la actividad. “Tuvimos que regresar porque nos dio mucho miedo, ya que había mucha resaca que reventaba en la orilla y muchas marejadas extrañas”, agregó.

Además de Degracia, en la embarcación La Niña Helen iban otros 3 pescadores.

Degracia admitió que el viernes fue un día de pérdida, pero dijo sentirse aliviado de que el peligro se desvaneció.

Cada vez que sale, debe llenar la lancha con 70 dólares de combustible y comprar dos sacos de hielo, a razón de 7 dólares por quintal.

Superado el susto, a la 1:30 p.m. de ayer sábado se hizo Degracia a la mar otra vez, con la esperanza de retornar con sus neveras repletas de peces, para venderlos en esta época de cuaresma.