Tras varias horas de cierre, llantas quemadas, enfrentamientos con la policía y arrestos, los pescadores de Pedregal se reunieron con la gobernadora de Chiriquí, Aixa Santamaría, y dieron una tregua al Gobierno para hallar una solución al conflicto que creó la prohibición de la pesca con palangre.
No obstante, advirtieron que se mantendrán en vigilia a un costado de la vía principal de ese corregimiento del distrito de David.
Filiberto Díaz, vocero de los pescadores artesanales, dijo que con la tregua se espera que se decida incluir al grupo de pescadores en la mesa de negociación.
“La gobernadora (Santamaría) no firmó el decreto, pero le está chateando al Presidente (Martinelli) para conseguir un espacio en el diálogo”, indicó el vocero.
Desde las primeras horas de ayer, más de un centenar de pescadores y sus familiares caminaron hasta la entrada del Aeropuerto Enrique Malek, donde colocaron barricadas e impidieron el paso de las personas hacia el puerto de Pedregal y a la terminal aeroportuaria.
A las 7:20 a.m. los manifestantes fueron dispersados con bombas lacrimógenas lanzadas por agentes antidisturbios. Los protestantes respondieron con piedras y canicas, además de hacer barricadas. Aunque la vía se reabrió, las barricadas se mantuvieron al final de la pista aérea.
Durante la refriega, 10 personas fueron arrestadas, pero fueron liberadas más tarde como parte del acuerdo para dialogar con la gobernadora Santamaría.

