La sola llegada de un bus “diablo rojo” a la población de San Carlos no es grata para la población.
Raiza Dueñas (nombre ficticio) no pudo abrir como de costumbre su puesto de comida en San Carlos, la mañana del pasado domingo, debido a que sentía temor ante la visita nada agradable que realizan los “diablos rojos” que amanecen en el pueblo desde las 5:00 a.m.
El pasado 1 de enero, le ocurrió lo mismo en su local, y aún continúa con temor a que se desate la violencia, el robo y el maltrato a la integridad física, al no responder a las peticiones de esas personas.
Según el representante del corregimiento, Rubén Muñoz, recientemente había no menos de 20 buses “diablos rojos” en la playa, aunque con la ayuda de la Policía Nacional y del corregidor se logró que despejaran el área a las 4:00 a.m.
Y es que ahora se hacen paseos nocturnos al área, cuyos integrantes provienen de lugares como Colón, Tocumen, Las Mañanitas, la 24 de Diciembre y de otras partes de la ciudad capital.
