Padres de familia de los jóvenes internados en el Centro de Custodia y Cumplimiento de la provincia de Herrera dijeron temer por la integridad de sus hijos, ya que hace un mes fueron suspendidas las actividades deportivas, agrícolas, y la confección de artesanías, por la huelga que mantienen los custodios.

Aura Córdoba dijo que sus hijos no tienen que sufrir las consecuencias de la huelga de los custodios, quienes reclaman el pago de sus salarios.

Córdoba dijo no entender por qué razón si a sus hijos debe ofrecérseles una resocialización, se les priva de salir al patio, de hacer deporte y de realizar actividades agrícolas. Además, informó que el viernes pasado fue suspendida la visita semanal, “sin ningún tipo de explicación”.

Francisca Torres, otra madre de familia, dijo temer por la vida de los chicos debido a que, por el encierro, podrían atentar contra su vida.

Torres sostuvo que es injusto que los padres hayan venido de tan lejos para encontrarse con la noticia de que la visita fue suspendida. Por esta razón, pidió que se atiendan las reclamaciones de los custodios, porque son sus hijos quienes están sufriendo las consecuencias de la huelga.

Se intentó obtener la versión de la directora del centro, Yenia Samaniego, pero la funcionaria dijo que no puede dar declaraciones sin autorización.

Los custodios se encuentran en paro porque desde diciembre de 2010 se les vencieron los contratos de trabajo, y desde entonces han laborado sin recibir la paga por sus servicios.

En el Centro de Custodia y Cumplimiento trabajan 13 custodios y hay 18 jóvenes internados.