Los huesos de los chiricanos no las tienen todas consigo, y cada año se ven amenazados por la presencia cada vez más agresiva de la osteoporosis, una enfermedad que disminuye la cantidad de minerales en el sistema óseo.
“En Chiriquí hemos realizado, desde el año 2006 a esta parte, alrededor de mil exámenes de densitometría ósea (medición del porcentaje de calcio en los huesos) en personas mayores de 45 años y el 33% presenta osteoporosis”, dice sin titubear Fernando Núñez, miembro del Club de la Salud Platinum.
No conforme con esto, el 40% presenta osteopenia, o sea, una disminución de la presencia mineral en los huesos, y que es la antesala a la osteoporosis.
Para la enfermera especializada en nutrición celular María de Los Ángeles Toledo, en la provincia de Chiriquí las personas no deberían tener un alto porcentaje de esta enfermedad.
“Esta es una provincia agrícola, donde sus moradores tienen la posibilidad de comer productos frescos y no enlatados que le quitan nutrientes a los alimentos”, explicó.
La presencia de la enfermedad en Chiriquí es de tal magnitud, que ya algunas clínicas privadas están ofreciendo servicios relacionados con los problemas de los huesos.
Incluso el Hospital Materno-Infantil José Domingo de Obaldía abrió un departamento de densitometría ósea, informó su director médico Edgardo Della Sera.
En tanto, Núñez, del Club de la Salud Platinum, no duda en afirmar que la enfermedad amenaza con convertirse en un problema serio de salud pública.
“Los chiricanos deben entender que el consumo excesivo de sodas carbonatadas merma su capacidad de absorción del calcio. Deben saber que su perfil lipídico (grasas) en la sangre también es peligroso”, sostuvo la nutricionista Milvia de Thompson, funcionaria del Ministerio de Salud.
Thompson hizo un llamado para que la población aprenda a controlar esta enfermedad con buenas prácticas alimenticias y con ejercicios.

