Nuevos vientos de conflicto soplaron esta semana en la deprimida zona bananera del distrito de Barú.
Más de mil 500 hectáreas estatales que había en producción de banano fueron invadidas por trabajadores de la cerrada Cooperativa de Servicios Múltiples Puerto Armuelles R.L. (Coosemupar), para iniciar el cultivo de productos y poder garantizar así el sostenimiento de sus familias.
Elías González, vocero de los obreros, dijo que muchos de los 2 mil 478 ex trabajadores se tomaron más de la mitad de las 3 mil 119 hectáreas que eran sembradas de banano, advertencia que ya se le había hecho al Gobierno ante la dura situación económica que sufren cientos de familias.
“Mientras no exista una empresa que reactive la producción bananera o de otro cultivo, no podemos quedarnos con los brazos cruzados”, señaló el vocero.
La intención de los invasores es que una vez llegue una o varias empresas interesadas en algún cultivo, ellos se retirarán, pero dejaron claro que mientras no se tenga una respuesta del Gobierno no las desocuparán, dado que el área de producción les brinda muchas alternativas para la comercialización de productos.
En cuanto al anuncio del ministro de Desarrollo Agropecuario (Mida), Emilio Kieswetter, de que el Gobierno busca empresas interesadas en el cultivo del plátano, González opinó que la idea de que venga la inversión al área es buena, pero señaló que esta debe ser sostenible, porque los obreros están ansiosos por trabajar y sacar adelante a sus familias.
“Aquí en Barú vivimos en la incertidumbre, pues se habla de que el Gobierno quiere vender estas tierras, pero si es así no lo vamos a permitir”, puntualizó.
Para él estas 3 mil hectáreas son el fruto de mucho esfuerzo y de años de trabajo, y es el único aval que tienen para seguir subsistiendo.

