Una reingeniería que va desde movimiento de personal en la dirección y cambios estructurales en el centro penitenciario Nueva Esperanza, en Arco Iris, corregimiento de Cristóbal, en Colón, anunció el gobernador de la provincia, Pedro Ríos.

La máxima autoridad estima oportunos los cambios en el centro penal, toda vez que en los últimos años existe una desorganización en la actuación de los directores de diversos departamentos y en su junta técnica.

Además, cuestionó las condiciones en que permanecen los detenidos, cual si fueran despojos de la sociedad, a los que considera que se les han violado sus derechos por la mala condición estructural del penal.

Aunque el gobernador no informó de cuántos cambios habrá en el centro penal, quedó claro que se reemplazará al director.

En Nueva Esperanza conviven mil 567 internos varones y 77 mujeres, aunque este centro se habilitó para albergar a 800 reclusos.