Elena Jované lo dijo con lágrimas en los ojos. Estaba en medio del acto de graduación del programa de alfabetización “Yo sí puedo” y, con sus 62 años, aseguró: “Nunca es tarde para aprender”.
Jované vive en el corregimiento de Las Tablas del distrito de Changuinola, y durante toda su vida no conoció mas que la pobreza extrema. Sin posibilidades de asistir a la escuela, creció sin saber leer ni escribir, lo que a su vez la excluyó de la vida social: para Jované, por ejemplo, leer la ruta de un autobús siempre le fue imposible.
Según los últimos datos disponibles, en todo el país existen otras 168 mil personas analfabetas.
Frente a esta realidad, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) lidera desde hace varios años el proyecto de alfabetización denominado “Muévete por Panamá”, que tiene como objetivo enseñar a leer y a escribir a todas las personas que deseen hacerlo.
El proyecto trabaja con personas desde los 14 años en adelante, a través del método cubano “Yo sí puedo”. Este método permite que las personas aprendan a partir de la experiencia, ya que las clases son facilitadas con la ayuda de 65 videos, que en combinación con los números, letras, y experiencias del diario vivir, hacen que cada sesión sea entretenida.
En total, los que participan en el programa toman dos horas diarias de clase, durante siete semanas.
Como maestros, el Mides va a las comunidades y capta a voluntarios que, como requisitos, deben haberse graduado de noveno grado y tener 17 años. Luego la institución los capacita para el proyecto.
Xochill Funes, directora provincial del Mides, manifestó que en la provincia de Bocas del Toro había, para el año 2000, 10 mil 442 iletrados.
Hasta ahora, aseguró la funcionaria, se ha logrado alfabetizar a 7 mil 890 personas, con mil 200 voluntarios, cubriendo el 90% del territorio provincial.
La inversión que el Estado realiza por participante es de entre 9 y 12 dólares, dependiendo de la región.
Según los datos del censo de 2010, en Panamá viven 417 mil 559 indígenas (de un total de 3.4 millones de habitantes), y solo 36 de cada 100 son económicamente activos.
La misma fuente indica que, entre la población indígena de 5 a 39 años, solo la mitad (50.8%) asiste a la escuela. En 2000, el porcentaje era de 38.9%.
Se calcula que la pobreza afecta a más del 90% de la población indígena del país.

