Fundada el 20 de mayo de 1522 por Pedro Arias Dávila, gobernador de Castilla de Oro, Natá de los Caballeros, el poblado más antiguo del litoral Pacífico, festeja hoy sus 489 años en medio de un estancamiento social y económico.
La falta de agua potable, problemas en la comercialización de su principal producto agrícola, la cebolla, además de una baja en la actividad comercial, marcan la agobiada vida cotidiana de los natariegos.
El maestro jubilado Guillermo Wong dice que existe un estancamiento en cuanto al desarrollo comercial de la ciudad, y que si no fuera por la compañía azucarera La Estrella y las empresas Nestlé, “no existiera más nada”.
En cuanto al aspecto económico, asegura que aún se mantienen faenas tradicionales como la siembra de arroz y de cebolla, actividades que incentivan a la gente de Natá a seguir trabajando.
Mérici Morales, alcaldesa de Natá, sostiene que últimamente el pueblo ha mostrado un desarrollo notable, sobre todo en obras como la rehabilitación de las calles principales, por las cuales antes era difícil transitar.
Igualmente, dijo, ahora la población toma agua potable y no “chicha de tamarindo”, como lo hacía antes, gracias a la terminación de la planta potabilizadora.
Sin embargo, la alcaldesa aclaró que esta planta fue diseñada durante la administración pasada “como para un pueblito”, pues no se tomó en cuenta la población real de Natá, que actualmente asciende a 6 mil 700 habitantes.
Morales se mostró optimista del desarrollo obtenido por la ciudad fundada por Pedro Arias Dávila.
A las 11:00 a.m. de hoy será la sesión solemne del Consejo Municipal de Natá.

