Pese a los problemas surgidos con los comerciantes que tienen propiedades en los alrededores del Mercado Público de Colón, el proyecto de la cadena de frío será instalado en ese lugar, afirmó el alcalde de esa comuna, Dámaso García.

Explicó que estos empresarios se niegan a vender a precios razonables dichas propiedades, lo que ha atrasado los avances de la obra, cuyo costo total es de 10 millones de dólares.

El Mercado Público de Colón funciona en una infraestructura que tiene más de 30 años, situada en una cuadra en la calle 11 Avenida Central y Domingo Díaz.

En el lugar reina el hacinamiento, la insalubridad y existe un deterioro del sistema eléctrico y de la plomería, por lo que se requiere de una nueva edificación.

Para el proyecto de la cadena de frío se necesitan dos cuadras, por ello es imprescindible la utilización de los terrenos, propiedad de estos dueños de locales.

Sin embargo, el alcalde anunció que de no llegarse a un acuerdo con estas personas, la construcción de las instalaciones de la cadena de frío se hará en un edificio de tres plantas en el lugar donde se halla el mercado.

García informó que de concretarse esta propuesta, los usuarios del actual mercado serán reubicados temporalmente de 9 a 11 meses en un área contigua.