En “cuidados intensivos”. Así diagnostican los médicos que laboran en el hospital Nicolás A. Solano, de La Chorrera, la condición de este nosocomio debido a la carencia de un presupuesto, que le permita operar como hospital de segundo nivel.

Esta carencia presupuestaria es la que ha convertido al hospital en un “centro de salud grande”, opinó Gonzalo González, médico psiquiatra de este sanatorio.

Según González, este hospital no puede manejarse con un presupuesto anual de 12 millones de dólares.

De esta suma, 9 millones de dólares se gastan en pago de personal y el resto en funcionamiento y equipos.