Las inesperadas lluvias que azotaron la región de Azuero, el pasado martes 2 de marzo, paralizaron la producción de sal que se encontraba en pleno apogeo.

Francisco Rodríguez, salinero de Santa Ana, detalló que la repentina lluvia les obligó a paralizar la cosecha de la sal en 23 mil destajos o cristalizadores dispersos en Guararé y Santa Ana, en la provincia de Los Santos, y en Sarigua, Herrera.

El productor reveló haber perdido 800 quintales de sal que serían sacados a fines de esta semana.

Frente al inconveniente, el salinero pidió al Gobierno que se les considere como parte del sector agropecuario, para que en casos como éste se les indemnice como se procede con muchos otros productos del sector.