Esta semana se espera que el Gobierno anuncie el cierre de negociaciones con un consorcio de capital panameño, al cual le venderá 5 mil 600 hectáreas de las fincas bananeras, en el distrito de Barú, las cuales se dedicarán a la siembra de palma aceitera y otros productos agrícolas.
Aunque no reveló cuál es la empresa interesada, el ministro de Desarrollo Agropecuario (Mida), Emilio Kieswetter, sí informó que el monto de la compra-venta es por 40 millones de dólares.
No obstante, aclaró que antes de la compra deberán concluirse los trámites legales con el Ministerio de Economía y Finanzas, Contraloría General y el Banco Nacional de Panamá, lo que permitirá al consorcio iniciar operaciones.
De las 5 mil hectáreas, mil 500 serán utilizadas para el cultivo de plátano, piña y cítricos; las otras 3 mil 500 se destinarán para la siembra de palma aceitera, precisó.
Kieswetter aseguró que con estos cultivos se espera generar unas 2 mil plazas de trabajo para las familias que quedaron cesantes luego de la liquidación de la Cooperativa de Servicios Múltiples Puerto Armuelles R.L.
Ante la noticia, un antiguo dirigente sindical que pidió el anonimato, rechazó la decisión oficial de vender las fincas, ya que estima que son patrimonio de los obreros que las trabajaron por décadas. “De aquí nos sacarán a la fuerza, por lo que hay que conversar con el Gobierno para llegar a un arreglo”, dijo.

