Para todos los gustos. Así fue la VII Cumbre de las Américas. En Panamá no solo se reunieron los mandatarios del hemisferio. El istmo también acogió a delegaciones de 35 países quienes debatieron, discreparon y al final llegó el balance. Hablaron sobre salud, educación, participación ciudadana, gobernabilidad, tecnología, ambiente, entre otros temas. Todo eso en cuatro foros: empresarial, de la sociedad civil, de jóvenes y de rectores.

Días antes de la inauguración, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, y la vicepresidenta y canciller, Isabel de Saint Malo de Alvarado, por separado, inspeccionaron el centro de convenciones Atlapa, la sede de la que fue bautizada como “la cumbre de la reconciliación”.

Atlapa, durante varios días, también fue el lugar de trabajo de unos 2 mil periodistas de diversos lugares del mundo. La mayoría llegó en busca de la gran noticia: el encuentro del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y del gobernante de Cuba, Raúl Castro. Antes de la inauguración de la cita hemisférica se dio el apretón de manos, y al día siguiente se concretó la reunión.

En tiempos de redes sociales, la Cumbre marcó un hito. En Twitter y en Facebook, el foro de presidentes ganó seguidores. Y en términos económicos, la cita continental movió el turismo. Los hoteles se llenaron. Se habla de que el evento habría dejado ganancias por el orden de $80 millones.