En Chiriquí, el Parque Nacional Marino Golfo de Chiriquí es un área protegida de 14 mil 740 kilómetros cuadrados que debido a la escasez de personal carece de un orden y en donde la tala y la pesca son sus principales depredadores.
Carlos Saldaña, jefe del Parque Nacional Marino del Golfo de Chiriquí, dijo que para ellos las áreas marinas son zonas de difícil acceso.
El problema, señaló, es el extenso territorio que hay que cubrir, el cual va desde punta Burica hasta el golfo de Montijo.
Entre las acciones a tomar figura un plan operativo para cuidar mejor el parque mediante aumento de personal para realizar un mejor patrullaje y darle mantenimiento a las instalaciones de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).
Además de atender denuncias que presentan los ciudadanos, considera que deben trabajar unos seis guardaparques para poder cubrir las necesidades básicas. Actualmente, solo cuentan con tres guardaparques.
Saldaña aseguró que la tala y cacería ilegal dentro de las áreas insulares se han minimizado y que en el área marina se ha logrado controlar más la pesca artesanal, de subsistencia, así como el sector de la pesca industrial.
No obstante, Filiberto Díaz, pescador artesanal en esta reserva natural, tiene otra opinión sobre las fallas y necesidades del parque.
Sostiene que el principal problema es que no existe una planificación adecuada, ya que las autoridades se quedan cortas en materia de vigilancia, y pese a que este parque no tiene aún 20 años de creado, afirma que no se le cuida adecuadamente.
“Nuestro interés es que las autoridades puedan planificar con nosotros los usuarios del parque, para que todo esté en orden y que se nombre más personal capacitado.
Una de las deficiencias es la falta de información sobre dónde pescar, qué hacer, además de la tala y la cacería, porque cuando se denuncia la investigación se estanca, ya que no hay personal para encargarse de ello”, dijo.
Para el director regional de la Anam, Harmodio Cerrud, este parque es sumamente importante para conservar los recursos, en especial los océanos, para que no haya afectación en los bosques y el hábitat marino.
El parque se creó el 2 de agosto de 1994 y se sitúa entre las islas Paridas, al sur de la bahía de Los Muertos, en el golfo de Chiriquí.

