Para poder pagar una deuda de 59 millones de dólares es necesario que las tierras que antes ocupaban las empresas bananeras sean vendidas, pese a la oposición de los antiguos trabajadores que pretenden se les otorgue unas 3 mil hectáreas.
Lo anterior lo afirmó el ministro de Desarrollo Agropecuario, Emilio Kieswetter, quien detalló que la deuda incluye pagos a la Caja de Seguro Social (CSS), al Banco Nacional de Panamá, a comerciantes, a la empresa eléctrica Etesa, al Ministerio de Desarrollo Agropecuario y al seguro educativo.
“Nosotros tenemos muchas deudas que cancelar para que la CSS pueda a su vez pagarle las jubilaciones a más de 300 obreros y a 200 que han sido pensionados por enfermedad. O sea, hay 500 personas que por el momento no pueden ser pensionadas ni jubiladas por la falta de este dinero”, indicó Kieswetter.
Por su parte, Elías González, vocero de los antiguos trabajadores, dijo que no están de acuerdo con que se vendan las tierras a un precio irrisorio de 7 mil dólares la hectárea, pues el costo debe ser de 10 mil dólares la hectárea. “Estas tierras, añadió, tienen drenajes, canales y otras facilidades que deben cuantificarse para así ponerles un precio justo”.
González aseguró que el pueblo de Barú debe participar en las negociaciones para la venta de estos terrenos.
