El desalojo de las familias campesinas exigido por el congreso de la comarca Emberá Wounnan, programado para mañana 30 de abril, se suspendió hasta que se verifique exhaustivamente en el campo la legalidad de las familias afectadas.

La medida se conoció por el vicario de Darién, Pedro Hernández, quien intentó infructuosamente reunirse con la ministra de Gobierno, Roxana Méndez, para mediar en el conflicto.

El vicario Hernández indicó que la ministra Méndez giró instrucciones a su viceministro, Luis Ernesto Carles, para que quede claro el compromiso del Gobierno y se certifique en el terreno que las familias que serán desalojadas sean dotadas de 5 hectáreas de tierra, se les construya una vivienda y el aporte de otros bienes, lo que se hará a través del Banco de Desarrollo Agropecuario.

“Como vicario de Darién hago un llamado a los tres grupos culturales involucrados en esta problemática de la tenencia de la tierra para que sean reflexivos antes de tomar una decisión que después tengan que lamentar”, dijo el prelado, quien reiteró la intención de las iglesias a colaborar en la búsqueda de solución a los problemas de los residentes darienitas.

Edilberto Dogiramá, presidente del congreso comarcal, detalló que este desalojo se aplazó posiblemente al 15 de mayo y que los productores que efectivamente están dentro de la comarca se quedarán sin ningún problema en sus predios, pero los que llegaron después no podrán quedarse.

Dogiramá dijo que hay muchos productores que no tienen cómo sustentar su permanencia en sus fincas, porque carecen de documentos, pero “los indígenas sabemos quiénes son y estos pueden estar tranquilos”.