Al menos nueve familias del corregimiento cabecera de Santa María se vieron afectadas por la falta de desagües en la ampliación de la carretera Divisa-Chitré, cuyo proyecto está en ejecución.
Visiblemente molesto, el morador José Ángel Jiménez se quejó de que la compañía Benito Roggio, que realiza la ampliación, no haya construido los drenajes pluviales de la carretera nacional antes de que llegaran las lluvias. Debido a esto, con los últimas aguaceros, el agua entra con fuerza a las casas cercanas a la carretera.
Jiménez dijo que afortunadamente con las recientes lluvias se encontraban en sus casas para desalojar el agua, porque de lo contrario los electrodomésticos se les hubieran dañado. Aseguró que los trabajos de la carretera no están bien hechos y ninguno de los inspectores del Ministerio de Obras Públicas les ha alertado sobre esta situación.
Otra de las afectadas, Faustina Ortega de Tello, dijo que a la falta de desagües hay que sumarle la cantidad de tierra que la compañía dejó acumulada frente a las residencias, lo que también dificulta el libre curso de las aguas pluviales.
De Tello manifestó que el principal problema ocurre cuando está lloviendo y que los representantes de la compañía no responden a los llamados que se le hacen para que resuelvan estos problemas.
Por su parte, Francis Meléndez, superintendente de la obra Divisa- Chitré, admitió que la empresa ha sufrido algunos inconvenientes con los drenajes pluviales, porque en Santa María es complicado trabajar por el poco espacio que hay. “Se están haciendo las cunetas y mejorando los sistemas existentes”, destacó el funcionario, alegando que existen puntos críticos donde el agua pluvial no desagua, pero afirmó que ya se hacen los correctivos.

