Un ahorro anual de 25 millones de dólares al Estado en materia energética prevén los directivos de la empresa Generación del Istmo, S.A. (Genisa), una vez entre a operar la hidroeléctrica de Barro Blanco, en el río Tabasará.

Aldo López, vicepresidente de Genisa, asegura que con esta presa se dejarán de consumir 190 mil barriles de petróleo, que se utilizan para la generación térmica.

El proyecto Barro Blanco está contemplado para ser inaugurado en agosto de 2013, y generará 28.6 megavatios por mes. Su costo se calcula en 85 millones de dólares y creará 500 empleos directos e indirectos.

El pasado lunes, indígenas y campesinos del ambientalista Movimiento 10 de Abril se reunieron con voceros de Genisa y del Gobierno para acordar, de forma tripartita, la revisión de la documentación relativa a este polémico proyecto.

Julio César Castillo Gómez, director de Prevención de Calidad Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente, reveló que la empresa se compromete a realizar un plan de rescate de la flora y fauna que serán afectadas en unas 200 hectáreas, así como indemnizar por cada árbol que se derribe.

En tanto, el alcalde de Tolé, Humberto Marrone, reveló que el proyecto Barro Blanco está en el corregimiento de Veladero, distrito de Tolé, y la comunidad lo acepta porque le dará desarrollo a la región.

Dijo que el distrito de Tolé recibirá 700 mil dólares en impuestos, y que el primero de los tres desembolsos ya fue depositado.