Un portavoz de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) confirmó que los directores regionales de Darién y de Panamá este fueron enviados de vacaciones, en medio del escándalo suscitado por la tala y extracción ilegal de madera de cocobolo en la región este del país.

El portavoz añadió que paralelo a esta ación de personal se ordenó una investigación exhaustiva sobre supuestas irregularidades en el trasiego de embarques de esta madera, tanto en Chepo como en Darién.

Frente a las suspicacias que han levantado las vacaciones forzadas de ambos funcionarios, María Sugei Blanco, directora de la Anam en Darién, admitió que efectivamente está de vacaciones, acción que, dijo, ocurre generalmente cuando llegan directores nuevos, pero que confía en retornar a su cargo oportunamente.

Dorindo Moreno, gobernador de Darién, admitió que se abrió una investigación sobre los permisos de extracción de cocobolo, pero dijo desconocer el resultado.

En reciente entrevista, Noé Durango, ingeniero forestal, dijo que desde hace más de seis meses, en Darién y Chepo se vive una fiebre de extracción de esta especie, una madera dura que solo la usan los indígenas para sus artesanías y que es apetecida para exportarla al Oriente. El cocobolo lo están pagando hasta $5.00 el pie tablar.

Hace solo dos semanas, en Darién se decomisaron más de 800 pies tablares.