Edelia Pineda, una joven madre ngäbe buglé, residente en Nuevo Sinaí, uno de los más apartados puntos del distrito de Donoso, caminó un día para llegar al Hospital Rural de Coclesito.
Pernoctando en el lugar, logró un cupo para atender a su hijo de meses que tenía una enfermedad en la piel.
Al mediodía aún esperaba por las medicinas en compañía de su esposo y otros cuatro hijos. Aunque fue atendida, la mujer piensa que se deben mejorar las condiciones del hospital, pues allí llegan muchas personas que como ella viajan por horas a pie o en bote y a veces no encuentran cupo porque no hay suficientes médicos.
A mediados del año 2010 la demanda de atención en el Hospital Rural de Coclesito alcanzaba las 5 mil 600 personas que llegaban enfermas procedentes de los corregimientos de San José del General y Coclé del Norte en Donoso y El Harino y Llano Grande en La Pintada.
