COCLÉ. Al menos tres enfermos terminales conviviendo en condiciones infrahumanas detectó la Defensoría del Pueblo durante una visita de inspección a la Cárcel Pública de Penonomé.

Padeciendo sida, tuberculosis e infecciones agudas, los privados de libertad fueron sacados del área y llevados al hospital. Paúl Bouche, jefe regional de la Defensoría del Pueblo, señaló que aunque se han logrado algunas mejoras en las cárceles continúa el hacinamiento, la falta de atención médica y la proliferación de insectos.