Pese a que el ministro de Desarrollo Agropecuario, Emilio Kieswetter, dejó claro que los extrabajadores bananeros deben salir de las fincas de la extinta Cooperativa de Servicios Múltiples Puerto Armuelles, en Barú, el alcalde de este distrito, Franklin Valdés, lo desobedece y dijo que comprará insumos y semillas para ayudarlos en la siembra de varios cultivos en estos terrenos.
Según Valdés, la intención es que tengan algo con qué sostener a sus familias y para la comercialización.
Para el alcalde Valdés, lo que se quiere es que la tierra sea utilizada provechosamente mientras llega una empresa seria que brinde empleos, toda vez que en este distrito se requieren más de 2 mil plazas de trabajo.
Con ese propósito, informó que gestionará las partidas para hacer uso de las tierras y apoyar al sector laboral bananero desempleado a raíz de la quiebra de la cooperativa frutera.
La invasión de unas mil 500 hectáreas de antiguos bananales, actualmente ociosas, comenzó meses atrás ante la deprimida situación económica que atraviesa el distrito de Barú.
Una posición coincidente con la del alcalde Valdés fue la adoptada por el diputado del circuito Osman Gómez, quien anunció su apoyo a los extrabajadores bananeros ante la supuesta invasión de estas tierras por inmigrantes de provincias centrales.

