El derrame de lixiviados sobre la vía por parte de los camiones recolectores de basura de la Empresa Metropolitana de Aseo (Emas) se ha convertido en un problema dentro de las barriadas y el área comercial de La Chorrera.

Abilio Domínguez, designado por el Municipio de La Chorrera para evaluar el desempeño de Emas, dijo haber advertido a la empresa sobre los efectos contaminantes de estos líquidos.

Seis de los siete camiones con que cuenta la empresa presentan daños en las cajas compactadoras, lo cual origina el derrame de lixiviados, afirmó Domínguez.

Yaneth Arenas, gerente de Emas, precisó que a partir de junio se iniciará el plan de recuperación de la flota vehicular para dar un mejor servicio.