Entre lágrimas y sollozos, un grupo de madres y esposas de detenidos en las cárceles darienitas solicitó a la ministra de Gobierno, Roxana Méndez, que no se traslade a la ciudad capital a sus familiares en prisión.

La semana pasada, el representante del Sistema Penitenciario Nacional, Carlos Trujillo, les notificó que los 100 internos actualmente detenidos en el cuartel de La Palma serían trasladados esta semana a las cárceles de Panamá.

Marcelina Cunampio, madre emberá de esta provincia, afirmó que los presos de Darién corren peligro una vez los internan en La Joya o La Joyita.

La madre indígena relató que el primer grupo de detenidos, unos 53, que fue llevado a Panamá, bajo el engaño de que no estarían hacinados y que ocuparían celdas nuevas, al llegar han sufrido peores condiciones de las que viven en Darién.

Su hijo le contó que al llegar, los demás presos se les abalanzaron y los despojaron de todas sus pertenencias, al grado que a uno que se resistió le dieron cinco puñaladas, lo que le mantiene grave en el hospital.

“Por favor, señora ministra, aunque en Darién no están del todo bien, tenemos contacto con nuestros hijos y esposos, pero al llevárselos para allá, los vamos a perder y será difícil comunicarnos con ellos”, señaló Marcelina.