Tras un juicio de dos días, Irack Herrera García y Daniel Bethancourt fueron encontrados culpables por el delito de homicidio, luego de la audiencia realizada por la muerte de los reclusos Rubén Darío Morales y Edgar Castrellón, fallecidos en una reyerta suscitada el 12 de marzo de 2008, en la Cárcel Pública de Santiago.
Un jurado de conciencia, integrado por siete mujeres y un varón, tomó en cuenta las pruebas mostradas por la Fiscalía del Circuito de Veraguas, que confirmaron la forma violenta en que los occisos fueron atacados por los otros dos reclusos, en medio de una riña entre bandas rivales de la ciudad de Santiago y la capital.
En la audiencia, el abogado acusador fue Ariel De Gracia, y la defensa técnica de los imputados a cargo de los abogados Carlos Herrera Morán y Holanda Polo.

