Mucho enfado y dudas embargan a los 30 mil usuarios de las 22 comunidades de la carretera Panamericana, en la provincia de Darién, ante la crisis permanente que sufren por la escasez de agua, que se agrava cada día por el aumento de la población y los proyectos de construcción, agrícolas y forestales que exigen agua.

No obstante, Danna Harrick, del Consejo Nacional para Desarrollo de Darién, (Conades), prometió que la planta potabilizadora Arimae-Yaviza, construida hace dos años, a un costo de $9.5 millones y que recorre 132 kilómetros, pronto entrará en operación.

Según Harrick, ya se acondicionaron las instalaciones de la planta que albergó a los damnificados de las inundaciones.

El 15 de febrero pasado se le extendió una prórroga de seis meses a la contratista Acueducto de Darién para que la planta comenzara a funcionar a plenitud.

En este lapso, deberán concluirse todos los aspectos pendientes y repararse los daños generados por las inundaciones. Tanto para la planta, como para otros proyectos sociales inconclusos. Se indicó que Conades aportará $20.2 millones.

“Para el 15 de agosto -puntualizó- la empresa debe entregar la obra completa”.

Omar Estupiñán, presidente de las Juntas Administradoras de Agua, insistió en que las comunidades están agobiadas por la escasez de agua y esperan que esta vez la compañía cumpla.

Los poblados más afectados son Metetí , Zapallal, Punuloso y Santa Fe, debido a su crecimiento demográfico y urbano. Al igual que el Servicio Nacional de Fronteras, también sufren carestía los centros de salud de Metetí, Santa Fe, la Universidad y las entidades públicas.

Darío Marín, coordinador de Proyectos del Conades-Darién, anunció que “se está en espera de los 30 postes de concreto que decidió cambiar la empresa ENSA, para instalar el tendido caído en Puerto Limón, área donde se ubica la captadora de agua que surtirá la población de Metetí a Arimae.