Las corregidoras de La Tiza, El Muñoz y Las Palmitas, en el distrito de Las Tablas, se quedaron ayer sin local en donde atender, luego de que debieran desalojar las oficinas que ocupaban en las juntas comunales por orden de los respectivos representantes de corregimientos.

A la corregidora de Las Palmitas, Lidia Vergara, el representante de ese lugar, César Cedeño, le solicitó, mediante nota, que a partir del próximo 15 de mayo desaloje la oficina donde labora, la cual se encuentra dentro de la junta comunal.

Cedeño argumenta que tomó la medida debido a que necesita el espacio en donde atiende la corregidora.

Ante esta situación, Vergara manifestó que laborará debajo de un árbol de mango. Igual le ocurre a sus colegas de Las Palmitas y El Muñoz, ya que no reciben el apoyo de los representantes de sus corregimientos.

Peor situación atraviesa Fany González, corregidora de La Tiza, quien ha tenido que trasladar el despacho a su casa, donde su familia observa y escucha todo tipo de problemas que como autoridad debe evacuar.