Delegados del Gobierno, de la empresa Generadora del Istmo (Genisa) y del ambientalista Movimiento 10 de Abril acordaron constituir una comisión tripartita que realizará un recorrido en el área en que se proyecta construir la hidroeléctrica de Barro Blanco, en Tolé.

La decisión forma parte del acuerdo al que llegaron las tres partes, luego de cinco horas de intensas discusiones en el Centro Católico de Tolé, para llegar a una solución que permita a Genisa comenzar las obras de esta hidroeléctrica que aprovechará las aguas del río Tabasará para producir casi 29 megavatios mensuales.

Dichos trabajos se encuentran paralizados desde hace 19 días, cuando contingentes indígenas del Movimiento 10 de Abril acamparon y bloquearon el acceso a las maquinarias de la constructora Genisa.

Para realizar este recorrido se acordó suspender durante cinco días laborables (del 19 al 26 de abril) los trabajos de Genisa en el área, plazo que permitirá revisar el estudio de impacto ambiental con la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y la documentación alusiva.

Los resultados de esta revisión deberán estar listos para el 26 de abril.

También se acordó crear una mesa de seguimiento tripartita para revaluar los documentos relativos a la situación social y económica de la población residente.

Finalmente, se acordó que se retiren todas las personas que han acampado en el portón de la empresa para permitir el ingreso de los inspectores de Anam, de Genisa y del Gobierno.

Estas acciones persiguen actualizar las cláusulas que se firmaron en 2009, en el acuerdo suscrito entre Genisa y el entonces cacique general de la comarca Ngäbe Buglé, Máximo Saldaña, sobre el proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco.