Más de 50 indigentes, enfermos mentales y adictos a las drogas fueron censados en las calles de Colón, con el propósito de sacarlos de la vía pública y trasladarlos a centros de atención y rehabilitación.
Estas personas deambulan principalmente por los predios de la terminal de transporte, el hospital de Colón y los parques municipales, sin ningún control.
El censo, que empezó el pasado 5 de enero, lo adelanta la Dirección de Proyectos Especiales del Municipio de Colón, y cuando finalice se pretende coordinar con los administradores de albergues e instituciones religiosas para reubicarlos y darles tratamiento médico.
Consultados al respecto, los administradores de estos albergues informaron que se vieron en la obligación de dejar en libertad a estas personas, al no recibir por más de siete meses los subsidios para su manutención.