El parámetro fisicoquímico de las aguas subterráneas que consumen las comunidades de las provincias de Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas se excede de los límites permitidos por la normativa panameña sobre agua potable en particular.

Así quedó evidenciado en la consultoría “Delimitación de acuíferos y establecimiento de zonas de recarga para identificar su vulnerabilidad y el desarrollo de una estrategia para su protección y conservación en el arco seco del país”.

Esta consultoría se dio gracias a un convenio bilateral entre la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y la Compañía Nómadas de Centroamérica Panamá, como resultado de la licitación CONS 16-L, contrato bilateral suscrito el 19 de octubre de 2009.

En los resultados de esta consultoría, que fueran presentados por Anatolio Souifer, se explica que de 100 muestras de agua analizadas en el laboratorio Laisa, se determinaron altos valores de alcalinidad y dureza, así como alto contenido de hierro (0.3/l ) fuera de la norma.

Se concluyó también que aunque las aguas subterráneas por sí no tienen contaminación microbiológica, los valores alarmantes de microbios se deben al mal estado de las obras de captación en la superficie, tuberías y al mal estado de los pozos.

No obstante, la consultoría refleja que no todo es malo, ya que se comprobó que la explotación de las aguas subterráneas en el arco seco se aumentó a más del 75% en comparación con 2002.

En varias ciudades y poblados de Herrera y Los Santos se nota la explotación muy concentrada entre 517 y mil 375 galones de agua por minuto.

Antes de 2002, en Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas existían mil 239 pozos, en tanto que de 2002 al 2010 esta cantidad se disparó a 3 mil 336. La mayoría de estos pozos profundos se concentran en la provincia de Los Santos con mil 179 pozos profundos.