Autoridades municipales del distrito de Pesé apelaron al Ministerio de Salud para que los ayude a resolver el problema de la disposición final de los desechos, toda vez que se sienten atados de manos para hacerlo.

Santiago Ureña, alcalde municipal de Pesé, reconoció que el vertedero municipal se ha convertido en un dolor de cabeza, porque aun cuando no hay muchos gallinazos, las quemas generan humo tóxico, causando malestar en la población.

“Este vertedero está en un cerro y el humo se expande por varias barriadas”, admitió el funcionario.

De igual manera, el vertedero está próximo al centro de salud de Pesé, a donde acuden diariamente cientos de pacientes.

Indicó que por ello ha solicitado apoyo al Ministerio de Salud para ubicar no solamente un relleno sanitario, sino una planta de tratamiento para reciclar la basura, cuya inversión ronda el medio millón de dólares.