Dirigentes del ambientalista Movimiento 10 de Abril, opuesto a la construcción de la hidroeléctrica Barro Blanco, en el río Tabasará, abandonaron abruptamente las conversaciones que sostendrían hoy sobre el futuro de este proyecto en el Centro Católico de Tolé.
Manolo Miranda, dirigente de esta agrupación indígena, se retiró molesto gritando ¡ñagare! (nada), luego de que el viceministro de Gobierno, Luis Ernesto Carles, no se presentara para evaluar los resultados del análisis de la documentación, tal como se había acordado la pasada semana, y en su lugar envió a la gobernadora de Chiriquí, Aixa Santamaría.
A pesar de que Carles se comunicó vía celular con Miranda, tras intercambiar unas palabras, éste cerró la llamada y abandonó la sala gritando ¡ñagare, ñagare!
A la cita tampoco acudió Aldo López, gerente de Genisa, la concesionaria que intenta construir la presa, por estar en la ciudad capital atendiendo una licitación.
El hecho da un traspié a los esfuerzos que realizaba el Gobierno para concertar un acuerdo que facilitara el comienzo de los trabajos de la citada hidroeléctrica.
Según Miranda, el estudio de impacto ambiental (EIA) en que está basada la construcción del proyecto ya expiró, y por ello exigen que se elabore un nuevo EIA.
Julio César Lasso, director de Proyectos de la firma Genisa, dijo que desde hace cuatro años, cuando los inversionistas decidieron llegar al lugar para desarrollar el proyecto, se ha trabajado en todo lo que las leyes panameñas exigen para iniciar este tipo de proyectos.
Lasso sostuvo que cuentan con un EIA aprobado, hicieron las adecuaciones, inclusive, se realizaron recorridos en el área, donde se comprobó, de manera fehaciente, que las viviendas más cercanas no sufrirían ningún impacto. “Tal vez ese resultado los ha obligado a retirarse de la mesa”, acotó.
Pese a la reacción hostil de los indígenas, Lasso afirmó que ellos están anuentes a seguir conversando. Otro tanto acotó la gobernadora, Aixa Santamaría, quien aclaró que que el Gobierno actúa como mediador y que las puertas del diálogo estarán abiertas para mantener los canales de comunicación.
