Para ayudar a las personas a conocer las zonas de riesgo que existen en el distrito de Boquete, luego de los últimos desastres naturales derivados de las inundaciones que han afectado a más de 2 mil personas, como a infraestructuras turísticas, se procederá a su señalización, como parte de un proyecto de gestión de riesgo.
Arturo Alvarado De Icaza, director del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), dijo que ya se reunió con el alcalde de Boquete, Manolo Ruiz, para revisar los planes de gestión de riesgo del distrito y que en conjunto y de manera coordinada se pueda laborar en este proyecto.
“Ya realizamos una inspección al muro del río Caldera, al cauce del río Palo Alto y visualizamos la necesidad de realizar trabajos en el cauce y reparación del puente sobre este río. Hemos verificado los planes de gestión de riesgo, mediante los cuales se plantea señalizar las áreas vulnerables de Boquete”, expresó Alvarado.
El año pasado y luego de una inspección de los daños ocasionados por el aumento del caudal del río Caldera, en el distrito de Boquete, los funcionarios del Sinaproc determinaron que esta corriente amenazaba con afectar más viviendas, debido a que su cauce se había alterado.
El director regional del Sinaproc, José Donderis, dijo que una de las zonas de mayor riesgo es la barriada Belisario Porras, donde se pudo advertir que existe un cambio en el cauce fluvial en este sector y amenaza con afectar varias viviendas contiguas a este afluente. Otros puntos que afectó la crecida del año pasado fueron Bajo Mono, Palo Alto, Jaramillo Arriba, Jaramillo Abajo, Alto Pineda y otras áreas de Boquete.

